Pobladores de Quinua y Socos consumen agua potable con déficit de cloro

Según los resultados de los monitoreos de la calidad del agua efectuados por la autoridad de salud, el agua que se abastece en los distritos de Quinua y Socos, en algunos casos, no cuenta con presencia de cloro.
Agua sin cloro

REDACCIÓN I PORTAL AYACUCHO

La oficina de la Defensoría del Pueblo en Ayacucho instó a las municipalidades distritales de Quinua y Socos, en la provincia de Huamanga, a atender con urgencia la problemática del agua para consumo humano, debido a que no se cumplen con los parámetros de calidad que establecen las normas sanitarias, lo cual afecta el derecho de acceso al agua potable en más de 40 comunidades.

El pedido fue hecho durante la supervisión que se desarrolló en ambos distritos con el objetivo de hacer seguimiento a las condiciones de salubridad del agua que consume la población, comprobándose que en las dos localidades se presenta una cloración menor a la establecida en las normas sanitarias. En efecto, durante las pruebas de campo efectuadas junto al personal de salud, pudo verificarse que el nivel de cloro residual se encuentra por debajo de los 0,5 mg/L. En el caso de Quinua, las pruebas fueron efectuadas en tres sectores distintos del distrito.

En todos estos casos, los resultados de la vigilancia sanitaria efectuada por la autoridad de salud de los tres últimos meses, establecen que el agua no es apta para consumo humano.

En el caso de Socos la situación es mucho más grave, pues de acuerdo a los resultados de las pruebas desarrolladas en el periodo de septiembre a noviembre del presente año, se pudo verificar que no existe presencia de cloro en el agua que consume la mayoría de las comunidades pertenecientes a dicho municipio, situación que pone en riesgo la salud de la población, en particular de niñas, niños, personas adultas mayores, etc.

Al respecto, la Oficina Defensorial de Ayacucho explicó que el acceso al agua segura es fundamental para preservar la salud de las personas y es un derecho humano y fundamental  reconocido por la Constitución y normas internacionales. Además, se precisó que los límites máximos permisibles de cloro en el agua se encuentran establecidos en el Reglamento de la Calidad del Agua para Consumo Humano, a fin de garantizar que el agua que es abastecida a la población se encuentre libre de bacterias y otros agentes perjudiciales para la salud humana.

En ese sentido, la institución exhortó a las áreas técnicas municipales (ATM) de las municipalidades de Quinua y Socos garantizar el cumplimiento de los parámetros de calidad del agua para consumo humano, conforme a lo dispuesto en la normativa vigente. Asimismo, fortalecer las coordinaciones con las juntas administradoras de servicios de saneamiento (JASS) y los establecimientos de salud, para la adopción de acciones que permitan mejorar la calidad del agua en cada localidad.

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